Desahogos de Papá Mono vol III. Durmiendo con fieras.

IMG-20151013-WA0005Últimamente comparto cama con un mono. Es un monete de 10 kilos. Y se mueve muchísimo. Cuando digo muchísimo, me refiero a que usa todos los ejes conocidos y alguno inventado para rotar a lo largo y ancho de ese colchón de 1’60×2’00 metros de nombre sueco (llamémoslo “Bjorn”) en el que yo, como si no lo hubiera pagado, ocupo un “área periférica”, eufemismo de “la costurilla de la sabana” que decían en mi casa.

Mi relación con Bjorn empezó a cambiar en el momento que nos decidimos por el colecho, obviamente, y ahora, que en casa nos hemos rebotado los resfriados, el paciente cero y un servidor han sido aislados en cuarentena nocturna a fin de proteger la salud de la mami.
Eso quiere decir que todas las noches me toca asistir a un grand prix lleno de dobles tirabuzones, carpados, triples axels y otras florituras, mientras a duermevela vigilo que la Monito más olímpica del mundo no se caiga del tartán.

El proceso de acostar a Monito comienza tras la cena. Es una pequeña con una actividad desmedida por lo que no podemos dormirla recién cenada porque está a mil revoluciones. Es por eso por lo que desde bebé tenemos una rutina de “vuelta a la calma” que le y me permite relajar su estado. Todas las noches la repetimos y la prepara para el sueño.

 Es algo sencillo, sólo le damos las buenas noches a sus muñequitos en el mismo orden, pero repetido de manera mecánica la condiciona a dormirse siempre a la misma hora. Bona nit Kikoniko, bona nit Titi, bona nit floreta preferida.

Después de eso vamos a ver a mamá que la espera en la cama. Monete da los besitos de buenas noches, a papá, a mamá y a su hermanito y busca teta. De tal palo… Y a continuación un servidor levanta un muro de cojines almohadas y mantas que ni el del telón de acero oiga!!!

 Es aquí cuando empieza el Festival… Que como en todo Festival se sabe quien toca y cuanto te cuesta la entrada pero no a que hora saldrán al escenario ni cuando acabará el show…
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7 comentarios en “Desahogos de Papá Mono vol III. Durmiendo con fieras.

  1. Jajaja que bueno! Así es tal cual, nosotros estamos practicando colecho a veces que a mí esto no me va… Porque el peque está en plena etapa dientes y así acabamos uno en un lado con media pierna fuera, el otro en el otro durmiendo como un palo sin poder moverse y el rey con toda la cama para rotar a su gusto… Pero son tan divinos!! Jaja

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